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19 de octubre: Día Contra el Cáncer de Mama

19 de octubre: Día Contra el Cáncer de Mama

Nomen      17/10/2016

El 19 de octubre se ha establecido como el Día Contra el Cáncer de Mama. Se trata del tipo de cáncer más común en mujeres, pero ciertas estrategias pueden reducir el riesgo de cáncer de mama (aunque hay muchos factores que influyen).

¿Qué puedo hacer para prevenir el riesgo de padecer cáncer de mama?

Son varios los factores que influyen en el desarrollo del cáncer. La mejor prevención es la detección precoz para un buen diagnóstico y tratamiento. Para ello deberíamos realizar:

– Revisiones sistemáticas en el ginecólogo.

– Consultar a un especialista en caso de tener antecedentes familiares.

– A partir de los 40 años de edad, realizar mamografías de manera periódica, al menos una vez al año.

– Practicar ejercicio físico de manera regular.

– Evitar hábitos poco saludables como fumar o beber alcohol.

– Visitar a un especialista en caso de notar alteraciones en las mamas o los ganglios de la zona del pecho.

– Seguir una dieta variada y equilibrada, rica en fibra y baja en grasa.

La alimentación durante el tratamiento

La alimentación es uno de los factores que puede ayudar a prevenir su aparición, influyendo en el comportamiento de las células.

Si se está en tratamiento, la alimentación ayuda a disminuir los efectos secundarios como la desnutrición o los mareos. Cuando se sigue un tratamiento oncológico es más probable estar mal nutrido, debido a la falta de energía y nutrientes. Esto se debe a que, por un lado, aumentan las necesidades de nuestro organismo y, por otro lado, es más difícil seguir unos hábitos saludables. Por ello, es importante seguir un buen plan nutricional con la finalidad de prevenir y corregir la falta de nutrientes, evitar la pérdida de peso y masa muscular, así como el deterioro del sistema inmunológico, ayudar a una mejor tolerancia del tratamiento y evitar efectos secundarios debidos a una mala alimentación.

En el cáncer de mama se trabaja para mantener un peso saludable, así como un buen estado nutricional durante el tratamiento. Para ello se han establecido una serie de recomendaciones respecto a la alimentación en este ámbito:

– Haz 4-5 comidas a lo largo del día. Si no tienes apetito, y realizar 4-5 comidas te resulta difícil, realiza pequeñas tomas de manera más repetida a lo largo del día.

– Asegura el consumo de 5 raciones entre frutas y verduras diariamente. De este modo aseguramos el consumo de vitaminas, minerales, fibra, agua y fitonutrientes, que son sustancias de origen vegetal con beneficios para la salud. Se puede repartir en 3 piezas de fruta y 2 platos de verdura al día o bien, en forma de licuados o zumos naturales.

– Consume alimentos ricos en proteínas tales como la carne (mejor blanca), el pescado, los huevos o los lácteos (mejor bajos en grasa o desnatados). Ayudan a reparar los tejidos que a menudo se ven dañados a causa del tratamiento.

– Asegura el consumo de cereales como el arroz, la pasta o el pan, a poder ser integrales. Éstos, junto a las legumbres y los tubérculos como la patata, son la principal fuente de energía para el cuerpo.

– Bebe líquido en abundancia a lo largo del día. Se recomienda un consumo de 2 litros diarios de agua, así como a través de otros líquidos, por ejemplo, infusiones, zumos, licuados o caldos.

– Limita la ingesta de alimentos ricos en grasas saturadas, azúcar y sal.

– Cocina al vapor, a la plancha, hervido y al horno. Evita los guisos y los fritos, así como alimentos de origen animal crudos o semicrudos. Si te molestan los olores fuertes, escoge alimentos de sabores y aromas más suaves, o pide a tus seres queridos que cocinen por ti.

– Asegura una buena práctica higiénica a la hora de preparar los alimentos. Lava bien los alimentos y tus manos, especialmente en aquellos alimentos que se vayan a consumir crudos, como una ensalada.

– Haz actividad física a diario. Si te sientes muy cansada camina media hora.

– Usa aceite de oliva virgen para cocinar y aliñar, a poder ser virgen extra.

Recuerda que la detección precoz es la mejor prevención para su diagnóstico y tratamiento.

¡Cuídate!

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