Blog
Aprende a congelar alimentos y alargar su vida útil

Aprende a congelar alimentos y alargar su vida útil

Nomen      30/05/2016

La falta de tiempo, la mayoría de las veces, es la principal causa de que muchos de nosotros terminemos cayendo en la tentación de consumir comida rápida o preparada, que es menos saludable y más cara. Por eso hoy explicaremos la técnica del congelado. Congelar alimentos es una herramienta muy eficaz para ahorrarnos tiempo y organizar nuestras comidas para que sean equilibradas y variadas.

La técnica del congelado

La congelación de los alimentos es una técnica que se basa en la conservación de los alimentos por solidificación del agua contenida en éstos.

Una de las principales ventajas de congelar los alimentos es que, además de conservarlos, evita la proliferación de microorganismos, ya que por debajo de -10ºC el crecimiento y desarrollo de los mismos se detiene. Pero es importante recalcar que la congelación evita la proliferación de bacterias, aunque no las elimina, por lo tanto, si el alimento estaba contaminado antes de ser congelado, seguirá con las mismas características una vez descongelado.

Para que el proceso de congelación sea eficiente, deberá cumplir unas condiciones de seguridad óptimas:

– Escoger alimentos frescos y de buena calidad en la compra, evitando así que estén contaminados previamente.

– Envasar los alimentos en recipientes adecuados que los protejan de posibles contaminaciones y eviten pérdidas de líquidos, así como su contacto con el aire. Es preferible congelar los productos separados por raciones individuales que se consuman de una vez. Son diferentes los sistemas que se pueden utilizar:

1. Envases de plástico o tuppers: son prácticos para alimentos líquidos o semilíquidos (zumos de frutas, sopas, salsas y caldos para cocinar), pero son aptos para cualquier tipo de alimento. Es mejor que sean cuadrados, ya que los redondos ocupan más espacio. Su principal ventaja es que se pueden usar varias veces y apilar, aunque a bajas temperaturas hemos de tener en cuenta que pueden ser un poco frágiles.

2. Bolsas de polietileno: se adhieren perfectamente al alimento. Algunos modelos resisten al calor y pueden colocarse directamente con el agua hirviendo. Tenemos que tener en cuenta que solo se pueden usar las bolsas específicas para uso alimentario y que no se pueden reutilizar.

3. Tarrinas de aluminio: Muy prácticas para congelar platos que pasan directamente del congelador al horno. La única desventaja que tienen es que no son adecuadas para alimentos ácidos o salados y no se pueden introducir en el microondas, a no ser que en el envase se indique lo contrario.

4. Envases de cristal: al no ser un material poroso no se deforman con el cambio de temperatura. El único inconveniente es que no son flexibles y pueden estallar ante temperaturas muy bajas, ya que el frio aumenta el tamaño de los alimentos que contiene el recipiente al congelarlos, de manera que estos ejercen presión sobre el cristal.

5. Papel de plástico (film transparente): Puede servir para envolver piezas aisladas como un filete de carne o pescado, pero su cierre no es tan hermético, por lo que es fácil que el alimento pierda parte de su frescor. Se aconseja siempre realizar un doble envoltorio y priorizar la bolsa de plástico siempre que se pueda.

6. Papel de aluminio: Su función es la misma que la del papel de plástico, pero el papel de aluminio aísla y conserva mejor el alimento.

Se escoja el sistema que se escoja, para consumir los alimentos en el tiempo adecuado, será necesario  marcar en el envase indicado:

· El contenido y el número de raciones: para ello se pueden usar etiquetas adhesivas que resistan el vapor y el frío o se puede escribir directamente sobre la tapa con un rotulador indeleble resistente al agua.

· La fecha de preparación: es un poco difícil establecer un tiempo recomendado de almacenamiento para cada tipo de alimento, pero una recomendación general sería conservar los alimentos congelados durante un máximo de tres meses.

– La congelación deberá ser lo más rápida posible, para así conservar mejor sus cualidades organolépticas y reducir el riesgo de contaminación.

– Antes de congelar los platos cocinados deben dejarse enfriar para, por un lado, evitar aumentar la temperatura del congelador y, por el otro, impedir que se descongelen el resto de alimentos con los que estén en contacto.  Pero recordad que dejarlos enfriar durante una hora es suficiente, ya que la temperatura ambiente es dónde las bacterias se multiplican más rápidamente.

termometro_nevera_cast

¿Sabéis qué significa  el número de estrellas del congelador? En función de la capacidad de alcanzar menor temperatura, los congeladores se clasifican con “estrellas”, de 1 a 4. Las diferentes temperaturas tienen asociados diferentes tiempos de conservación, como muestra la siguiente tabla. Por lo tanto, antes de congelar cualquier alimento es importante saber el número de estrellas que tiene nuestro congelador, siendo 4 el número de estrellas ideal para congelar alimentos frescos.

temperatura_congelador

Fuente

A la hora de congelar alimentos es muy importante escoger bien el envase donde vayan a conservarse, ya que si no estuviesen envueltos correctamente pueden padecer alteraciones como “la quemada por frío”, que se caracteriza por la aparición de manchas de color marrón en la superficie de los alimentos.

Congelar alimentos es muy eficaz para ahorrarnos muchas horas cocinando, ya que nos permite ir reservando comidas preparadas en raciones cuando hemos cocinado de más, o hacer la compra semanal o mensual congelando los alimentos frescos una vez lleguemos a casa. ¡Sólo es cuestión de seguir estos sencillos pasos para hacerlo de la forma más adecuada posible!

¡Compártelo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *