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Cinco consejos para enseñar a comer bien a los niños

Cinco consejos para enseñar a comer bien a los niños

Nomen      09/05/2016

Uno de los aspectos que más nos preocupa a cualquier padre y madre es la alimentación de nuestros hijos. La motivación por aprender a alimentar a los niños de manera saludable y correcta es muy alta así que, ¡aprovechad la gran oportunidad que la vida os ha regalado para  equilibrar y ordenar vuestra propia alimentación y no sólo la de vuestros hijos!  

Hoy os vamos a hablar de cómo podéis educar a vuestro hijos en torno a la comida. Ya veréis que es muy sencillo. Podéis empezar siguiendo estos sencillos y prácticos consejos para que enseñéis a comer bien a vuestros peques. ¿Preparados?

1. Da ejemplo

Los niños aprenden por imitación así que, la mejor manera para que tus hijos coman sano es que vosotros, papis, comáis de manera saludable. Es importante que comáis lo mismo que ellos, así se sentirán uno más en la mesa y verán que todos podéis disfrutar y compartir los mismos alimentos. Además, esto hará que te ahorres mucho tiempo en la cocina al no tener que cocinar platos distintos para los adultos y los niños. Ofreceros y ofréceles la mayor variedad posible de productos incluyendo todos los grupos básicos de alimentos que nunca deberían faltar en nuestra dieta (lácteos, cereales y farináceos, fruta, frutos secos, verduras, hortalizas, legumbres, carnes, pescados, huevos, aceite de oliva…). Por último, utiliza cocciones diferentes (horno, vapor, plancha, hervido, guisados…) para que vuestra alimentación sea más divertida y agradable. 

2. Implícalos en la cocina

Dependiendo de su edad los más peques pueden ayudarnos en la preparación de los platos más sencillos. A los niños les encanta experimentar en la cocina, con los diferentes olores, texturas, sabores… Piensa recetas que podáis hacer juntos: sándwiches variados, ensaladas, brochetas de fruta o de verdura, pizza o pan caseros… ¡Veréis qué divertido y cómo disfrutan comiendo sus propias creaciones! 

3. Las comidas, mejor en compañía

Este punto va unido al primero, para dar ejemplo es necesario compartir la mesa… ¡Se acabó dar de comer antes a los niños! Sentaos todos juntos en la mesa, hablad, disfrutad de la comida…Además de ser una gran oportunidad para estrechar lazos y mejorar la comunicación familiar, está demostrado que las personas en compañía comemos mejor en calidad y cantidad de alimentos. Intentad al menos hacer dos comidas al día en familia, lo más sencillo con el ritmo de vida actual es compartir desayuno y cena con los tuyos.

 4. La comida, ni un premio ni un castigo

Es muy importante hacer entender a nuestros hijos que comer es un acto necesario para que puedan crecer fuertes y sanos y realizar sus actividades diarias de manera satisfactoria. Por tanto, nunca debemos utilizar la comida como un premio o un castigo (por ejemplo, dejándoles tomar un postre especial si se comen la verdura, o castigarlos si no comen lo que creemos que deberían comer). Aprender a comer es un proceso de aprendizaje natural que se debe hacer desde el respeto y la confianza, dejando que descubran sus propias preferencias alimentarias y nunca forzándoles a comer. Pensad que el apetito de cada niño es muy variable e impredecible, así que armaros de paciencia y ofrecedles de manera repetida la mayor variedad de alimentos saludables (un niño puede llegar a necesitar probar entre 8 ó 10 veces un nuevo alimento para aceptarlo). Ya veréis como su alimentación se va volviendo cada vez más rica y variada. Y sobre todo, ¡apuntad bien sus platos saludables favoritos para que no falten en vuestra mesa de manera regular!

 5. Un método la mar de fácil, el método del plato

Una manera muy sencilla de planificar las comidas y cenas familiares es con este método desarrollado por la universidad de Harvard, el método del plato. Con este método podemos cocinar platos únicos que combinan todos los grupos de alimentos que nunca deben faltar en las comidas principales: frutas, verduras y hortalizas (deben ocupar la mitad del plato), alimentos ricos en carbohidratos (pan, patata y otros tubérculos, pasta, legumbres o arroz; deben ocupar una cuarta parte del plato) y alimentos proteicos (carne, pescado, marisco, huevos, legumbres; deben ocupar también una cuarta parte del plato). En este link puedes ver de manera más gráfica cómo se pone a la práctica el método del plato. 

 

Esperamos que con estos consejos podáis disfrutar todos juntos de unas comidas familiares agradables, divertidas y sabrosas. ¿Os animáis a enviarnos  trucos y recetas para disfrutar culinariamente con vuestros hijos?

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