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Crea tu huerto urbano

Crea tu huerto urbano

Nomen      01/04/2019

¿Alguna vez has pensado en crear un huerto urbano en tu terracita? Te contamos algunos consejos para iniciarte en la agricultura urbana.

Prepara tu huerto urbano

El tamaño de tu huerto urbano dependerá del espacio que tengas disponible. Si el espacio que tienes es más reducido, como un balcón, una buena opción es cultivar plantas aromáticas y un poco de aloe vera. Si dispones de más espacio puedes optar por otro tipo de vegetales que no ocupen mucho sitio.

Elige macetas, jardineras o mesas de cultivo según el espacio disponible. Para espacios más reducidos puedes usar pequeñas macetas y jardineras. Son fáciles de mover y adaptar a los diferentes espacios. En caso de mayor espacio, puedes usar mesas de cultivo o crear jardineras más grandes uniendo cajas o palés.

Utensilios básicos para tu propio huerto

  • Un pequeño rastrillo para mover el sustrato.
  • Una pala de jardinería pequeña y una mediana.
  • Sustrato universal u otros sustratos como hummus de lombriz.
  • Una regadera o una botella adaptada para regar.
  • Semillas o esquejes de las plantas que quieras cultivar.
  • Guantes de jardinería (no son estrictamente necesarios, pero te ensuciarás menos las manos).

Escoge las plantas que vas a cultivar

Si eres principiante en el cultivo del huerto urbano empieza por plantas fáciles de cuidar y ve aumentando la dificultad a medida que dominas la técnica.

Aloe vera

Es una planta bastante resistente. Aguanta muy bien el frío y el calor y retiene bastante agua. Si alguna vez se te olvida regarla durante un tiempo, es probable que no se seque ni se muera. Es una buena planta para iniciarte.

Hierbas aromáticas

Las más cultivadas son la menta y la albahaca. Estas dos plantas se añaden a las comidas y son fáciles de cuidar. Te recomendamos tenerlas en un lugar que reciba luz solar y que esté bien ventilado. Si las tienes en el exterior, asegúrate de que no les dé luz solar directa demasiadas horas ya que las hojas se queman con facilidad. Sobre todo, las de la albahaca.

Frutas cítricas

Las frutas cítricas son bastante fáciles de cultivar ya que su árbol es resistente. Necesitan una maceta grande para desarrollar sus raíces y crecer bien. Dentro de un limón, una naranja o una mandarina encontrarás las semillas para plantar. Si germinas las semillas con papel absorbente podrás ver la evolución de la planta, y cuando salgan las raíces, puedes pasarlas a sustrato universal.

Tomates

Para plantar tomates necesitas un par de rodajas no demasiado gruesas de éste. Más o menos de medio centímetro. Entiérralas bajo un centímetro de sustrato y riégalas varias veces para que tengan humedad para germinar. Una vez lleguen a unos 10 – 15 cm de alto, se pueden trasplantar los tallos a macetas individuales.

Pimientos

Para los pimientos el procedimiento es similar al de las frutas cítricas. Las semillas las obtienes de la misma hortaliza. En este caso, es mejor germinarlas en papel absorbente, ya que hay algunas que no lograrán crecer. Estas plantas son bastante delicadas, sobre todo cuando son jóvenes. Es mejor dejarlas en el interior. El sitio ideal es un lugar donde llegue la luz solar, pero no de forma directa hasta que estén un poco más desarrolladas.

Aguacate

El aguacate es una planta que necesita paciencia y dedicación. Su germinación es diferente a las demás. Para germinarlo, debes sumergir ¾ partes de su hueso en agua. Para ello existen unos pequeños flotadores para que se mantengan siempre hidratados.

También puedes hacerlo con 4 palillos de madera. Clávalos en el tercio superior y con un poco de inclinación hacia arriba, de modo que el hueso quede un poco hundido en el vaso. Coloca el hueso con los palillos sobre el borde de un vaso de cristal y añádele agua hasta que cubra ¾ partes del hueso. Debes cambiar el agua por completo 1 vez a la semana e ir rellenando el agua a medida que el nivel vaya bajando para que no se seque.

A las 3 o 4 semanas empezará a partirse el hueso y podrás apreciar el germen de la raíz. Poco a poco la raíz irá creciendo. A las 6 semanas podrás ver también como empieza a crecer el tallo. Una vez el tallo mida unos 15 – 20 cm, pasa el pequeño árbol a una maceta. Es recomendable usar una botella de plástico o garrafa a modo de invernadero para mantener la humedad, ya que este árbol crece en ambientes muy húmedos.

Cuidado de tu huerto urbano

Germinación de semillas

La germinación de las semillas es la primera parte del crecimiento de una planta. Es el momento en que se empieza a desarrollar la raíz y el tallo. Hay algunas semillas que necesitan ser germinadas antes de ser plantadas en un substrato.

En el caso de las semillas más pequeñas, como las flores o hierbas aromáticas, no es necesaria una germinación previa a la plantación. En cambio, semillas un poquito más grandes es recomendable realizar una germinación previa para asegurar su viabilidad. Por ejemplo, las semillas de pimientos, limones u otros vegetales, de los cuales podemos obtener la semilla del mismo vegetal.

La germinación se puede hacer en casa de forma muy fácil, y no es necesario tener ningún artilugio especializado. Necesitas papel de cocina absorbente y papel de aluminio. Humedece el papel absorbente, pon las semillas en su interior y envuélvelo con papel de plata. El papel absorbente retendrá el agua para que las semillas se hidraten. El aluminio reducirá la evaporación del agua haciendo que la humedad se mantenga. Cuando empiecen a salir raíces, pásalas a sustrato.

Riego de las plantas

El riego de tu huerto urbano dependerá del tipo de planta que cultives, las horas de sol directo que reciban y de las temperaturas de cada época. Evidentemente, cuanto más calor haga y más sol reciban, necesitarán más agua, ya que se consumirá y evaporará más rápidamente.

El riego debe aplicarse siempre en las horas de menos sol. En las primeras horas de la mañana, o al final del día, después de la puesta de sol. De esta forma evitarás que se quemen las plantas.

Puedes regar tus plantas con un riego automático o de forma manual. En ambos casos deberás adaptar la frecuencia y la cantidad en función de los factores mencionados en el párrafo anterior.

Riego manual

Solo necesitas una regadera o una manguera con regulador de intensidad para adaptarla en forma de suave aspersor. Rocía bien el sustrato cada 2 o 3 días para asegurar una buena hidratación. Evita el encharcamiento de agua en el plato de la maceta o en la misma maceta para evitar que la planta se ahogue. Así también evitarás que aparezcan mosquitos debidos a la acumulación de agua. Este sistema es ideal para huertos pequeños, ya que no se necesitará demasiado tiempo.

Riego automático

Existen distintos tipos de riego automático, principalmente por goteo y por aspersores. Para un huerto urbano es mejor usar el goteo, ya que se aprovechará mejor el agua. Necesitas tener una toma de agua cerca de tu huerto y comprar un kit de riego por goteo. Así podrás programar cada cuanto tiempo quieres regar tus plantas y durante cuantos minutos quieres que vaya goteando.

En cualquiera de los dos tipos de riego deberás asegurarte de que la tierra está húmeda y no se seca demasiado. En el riego manual se controla mejor ya que cada vez que vas a regar las plantas puedes observar el estado del sustrato. Por el contrario, el riego automático, aunque sí que es cierto que al regarse solas es más cómodo, es necesario controlar el estado de la tierra al menos una vez a la semana para asegurar una humedad adecuada. En días especialmente fríos o calurosos, es necesario adaptar el riego para que no se inunden o se sequen, ya que ambas situaciones podrían afectar a la salud de la planta.

Toma tu tiempo para inspirarte y desconecta de la rutina creando tu huerto urbano.

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