Blog
No dejes que el estrés afecte a tu alimentación

No dejes que el estrés afecte a tu alimentación

Nomen      18/05/2018

¿Te ha pasado alguna vez que en épocas de estrés tienes más debilidad por consumir alimentos poco saludables? O por el contrario, ¿se te cierra el estómago y eres incapaz de probar bocado?

Todos estos procesos que nos impulsan a comer más o menos, están regulados por nuestras hormonas. Cada persona es única, este es el motivo por el que respondemos de maneras diferentes a su exposición. En cualquier caso, debemos procurar que nuestros nervios no afecten a nuestra alimentación y así poder afrontar el día a día con la energía y los nutrientes necesarios para poder con todo.

 

¿Qué produce el estrés en nuestro cuerpo?

El estrés puede provocar la producción de cortisol, generalmente conocido como la “hormona del estrés”. Esta sustancia es esencial del cuerpo humano y en determinados momentos, su efecto tiene unos resultados útiles para sobrellevar algunas situaciones. Aun así, una exposición prolongada no es buena para nuestro organismo.

El estrés se desarrolla en tres estadios. El primero de todos se caracteriza por un estado de alarma, que produce respuestas de lucha o huida. El segundo se define como una resistencia a corto plazo que se instaura en el cuerpo para hacer frente al problema. En último lugar, la etapa de agotamiento, en la que se han agotado los recursos disponibles del cuerpo, y si la situación no se revierte, puede producir daños en el cuerpo como por ejemplo, un aumento de la presión arterial.

Cuando padecemos estrés, tenemos más demandas fisiológicas y el problema es que a menudo preferimos alimentos con alto contenido en grasas y azúcares, olvidándonos de consumir comidas ricas en vitaminas y minerales, o incluso, puede hacer que nos saltemos u olvidemos alguna de ellas. Todo esto puede hacer en que no tengamos la energía necesaria para revertir este proceso y nuestro cuerpo se vea afectado.

 

¡Consejos para manejar el estrés!

El  trabajo y los exámenes son algunas de las situaciones en las que podemos sufrir de estrés. Aunque no hay una dieta específica, debemos intentar seguir una alimentación equilibrada y variada, rica en todos los nutrientes necesarios que nos ayude a reducir los niveles de ansiedad.

La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) recomienda un consumo variado y diario de frutas y verduras, de carbohidratos preferentemente integrales, de leche y sus derivados y el uso del aceite de oliva como aliño para los platos. También recomienda el consumo semanal de legumbres, de frutos secos, de pescados, carnes magras, aves y huevos. Y moderar el consumo de los embutidos y las carnes grasas, los dulces, los snacks, los refrescos y la bollería.

También es importante incluir terapias de relajación o realizar actividades que nos tranquilicen para disminuir los niveles de cortisol: dar un paseo, darnos un baño, escuchar música, leer, ¡la que mejor nos funcione! La práctica complementaria con el ejercicio físico moderado nos ayudará todavía más, tanto por sus beneficios físicos como mentales. El ejercicio físico es unos de los encargados de liberar endorfinas, sustancias naturales que se asocian con el bienestar y la euforia.

Pero imagínate degustando un sabroso plato de arroz thai (uno de los arroces más exquisitos) con ensaladas o salteados, o el arroz basmati, muy aromático y cultivado en los valles del Himalaya, ¿verdad que se para el tiempo? Puedes disfrutar de estos arroces Nomen, o si no tienes mucho tiempo, los vasitos de arroz son perfectos, así podrás beneficiarte de las ventajas de comer saludable en tan solo 1 minuto en el microondas, e incorporando verduras de varios colores, podrás aumentar la calidad nutritiva de tus platos por las vitaminas y los minerales que contienen.

Como puedes ver, los niveles de estrés en el cuerpo están en tu mano, y el consumo de una dieta equilibrada y variada, junto a la práctica de experiencias relajantes, pueden ayudarte a reducir la ansiedad. Con todos estos consejos, te animamos a ponerlos a prueba, ya verás cómo notarás la diferencia. ¡Feliz semana!

¡Compártelo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *