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Puré de patatas, un básico para triunfar

Puré de patatas, un básico para triunfar

Nomen      27/01/2021

Hay pocas recetas tan sencillas pero a la vez tan deliciosas. Puré de patatas, ¿conoces a alguien a quien no le guste? La base de un puré de patatas es, evidentemente, la patata cocida, que luego se tritura y se mezcla con algún líquido (su propia agua de cocción, leche, caldo…) y alguna grasa (mantequilla, margarina o aceite de oliva) para lograr una textura untuosa y delicada.

El rey de los acompañamientos

Lo es. Porque el puré de patatas queda bien con carnes, con pescados, con verduras, con hortalizas y legumbres, con huevos… Además, no es una fritura, con lo que el aporte calórico es menor que el de preparar las mismas patatas, pero fritas. Es rico en hidratos de carbono, pero no contiene grasas. Y además tiene un punto más de distinción (si lo emplatas con mimo, como te diremos un poco más adelante en este mismo post).

El puré de patata es fácil de hacer, pero conseguir el punto perfecto, ni chicletoso ni arenoso, tiene sus trucos (no sobretriturar las patatas cocidas, por ejemplo, porque al actuar sobre el almidón con una batidora eléctrica cambias la textura del puré y lo vuelves elástico). Eso significa que las patatas tienen que triturarse a mano, bien con un tenedor o con un triturador de patatas, un utensilio diseñado para esta preparación. Y eso requiere su tiempo, además del que necesitas para cocer las patatas. Los expertos dicen que tienen que hervirse enteras y con piel, con lo cual los 30-45 minutos de cocción, según sea el tamaño de las patatas, no te los quita nadie.

¿Quieres tenerlo listo en 3 minutos?

Si no tienes tanto tiempo para destinar a cocinar, si ya lo has probado varias veces y el puré no te queda como a ti te gusta… ¡no desesperes! Hay purés de patata precocinados que se preparan en un plis plas y están deliciosos. Como los puré de patatas Nomen, que además tienes disponibles con y sin leche, con los que siempre conseguirás la textura ideal y el mejor sabor casero. Porque Nomen elabora sus purés de patata con ingredientes de la mejor calidad y utiliza el proceso de envasado más adecuado para ofrecer un producto con un sabor excelente y con todas las propiedades nutricionales intactas.

Además, tienes dos maneras de prepararlo: al fuego o al microondas. Solo tienes que calentar agua (o agua y leche en el caso del puré de patatas Nomen sin leche añadida) y, cuando llegue a hervir, retirarla del fuego y verter en ella los copos del puré de patatas instantáneo, una cucharada de mantequilla y sal a tu gusto. Remueve hasta lograr una textura fina y ¡listo! Más fácil y más rápido es imposible. Puedes prepararlo mientras cocinas una carne o un pescado a la plancha, unos huevos cocidos o mientras salteas unas legumbres o verduras.

Dale tu toque personal

Como cualquier receta, puedes adaptarla a tus gustos añadiéndole algún toque para hacerla más personal. A muchos les gusta añadir una yema de huevo cuando ya tienen el puré casi listo, la verdad es que le da una cremosidad única. Pero hay mil maneras de darle a tu puré un sabor único. Por ejemplo, espolvorearlo con un poco de ajo en polvo, trufa rallada, curry, pimienta negra, pimentón rojo, hierbas aromáticas…

Si tienes intolerancia a la lactosa, puedes hacer el puré de patata con caldo de pollo o de verduras y aceite de oliva (en lugar de leche y mantequilla). Y si, en cambio, eres fan de los lácteos, puedes mezclar los copos de puré de patata con nata para cocinar (mezcla la mitad de leche y la mitad de nata) y, al final, añádele un poco de queso rallado.

¿Cómo servir el puré de patatas?

A ver, si se trata de un menú de diario, no te compliques la vida. Sirve el puré de patatas a cucharadas y ya está. Pero si vas a usarlo en un menú de fin de semana, o en una reunión familiar o con amigos, esmérate un poco más y sírvelo “bonito”. Puedes emplatar el puré de patatas con un molde de emplatar, circular o cuadrado, y decorarlo luego con una ramita de perejil o unas hebras de cebollino.

Otra manera muy chic de emplatar el puré es hacerlo con manga pastelera, eligiendo una boquilla amplia y estriada, y haciendo rosetones o formas zigzagueantes con el puré. Si no tienes ni moldes ni manga, puedes poner el puré en los platos, darle un poco de forma con el dorso de una cuchara y luego pasar las púas de un tenedor haciendo “eses” sobre el puré. O puedes hacer quenelles de puré, con dos cucharas soperas, para darles su característica forma ovalada. ¿Un último truco? Gratina el puré de patatas ligeramente (en el horno, grill del microondas o con un soplete de cocina) y conseguirás el 10.

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